Hay artistas que levantan obras; Pep Admetlla construye procesos. Desde hace casi cuarenta años, su trabajo avanza fiel a sus propios principios, combinando ciencia, técnica, arquitectura y arte con una libertad que, según él, solo se entiende desde el rigor.
Esta exposición es una invitación a entrar en su universo desde el principio de todo: el trazo inicial, la idea embrionaria, el gesto que enciende el pensamiento. Reunimos dibujos, maquetas, bocetos, cuadernos y pequeñas piezas —algunas inéditas— que revelan cómo se construye la mirada de un artista que trabaja entre la intuición y la precisión.
Admetlla ha hecho de la coherencia una forma de libertad. Trabaja al margen de las modas, no busca el reconocimiento fácil. Sigue una línea propia que le lleva a explorar la relación entre materia y pensamiento.
En esta selección, el artista comparte lo que normalmente permanece oculto: el momento de la duda, el ensayo, la prueba, el pensamiento que acaba convirtiéndose en materia. Las piezas que exponemos no son tanto resultados como etapas del camino. Fragmentos de un recorrido vital y creativo donde el error y el hallazgo son partes inseparables del mismo proceso.
Notas de un trayecto es una invitación a compartir este camino, a mirar el proceso creativo como una forma radicalmente consciente de habitar el mundo. Cada visitante puede encontrar su propio recorrido porque, como en los cuadernos del artista, nada está cerrado: todo es punto de partida.